domingo, 28 de abril de 2013



Dejé atrás a mi pasado para convertirte en mi presente. Mis lágrimas de antes son sonrisas ahora, mis noches tristes sin dormir se han convertido en noches llenas de historias con final feliz acompañadas de un te quiero. Mis días sin ganas de luchar hoy son una nueva oportunidad para seguir hacia delante con el objetivo de tenerte por mucho tiempo. Porque sin ti seguiría anclada a un pasado condenado a repetirse de manera infinita.
Por eso te convertí en mi presente para que construyamos nuestro futuro.

Laura Isardo.





Ya lo decía Quevedo, "poderoso caballero es Don Dinero" y qué razón tenía, solo hay que ver en que punto estamos ahora mismo, quién osa a decir que la verdadera miseria del ser humano no ha sido causada por el dinero.

Guerras, conflictos y lucha que después de todo no defienden una nación, sino la riqueza, el dinero que pueden extraer de ella. El petróleo por un lado, dinero, armas por otro, más dinero y al fin y al cabo cada vez vamos siendo más pobres en espíritu, va mos careciendo de solidaridad, vamos perdiendo la verdadera esencia del ser humano.



Y ahora encaminados a un destino fatal, en el que luchan por tener el poder, ¿ sobre quién vas a ejercer ese poder si el objetovo es causar muertes?
En fin, es muy triste ver como la ambición y la avaricia han hecho del hombre un ser despreciable y egoísta capaz de pisotear hasta a los que le ayudaron a llegar a donde está.


Laura Isardo.





Te voy a querer siempre que me lo pidas y cuando no, también.

Tenlo en mente, pues el día que no te lo recuerde no significará que haya dejado de hacerlo, mi cabeza anda de vez en cuando buscando un huequecito donde descansar y es por eso que se me olvida, pero el corazón no olvida, el corazón está ahí sintiendo como siente, aguantando tempestades y saliendo a flote después. Aunque el mío sea pequeño, llevo dentro a lo más grande de mi vida, a mi familia y a ti, tú has conseguido llenar un vacío que creí que jamás se iba a llenar, el vacío de haber querido a alguien con todas tus fuerzas y haber fracasado, haber sufrido por quien quizás no lo merecía.
No lo olvides nunca, te quiero demasiado.


Laura Isardo.





Bienvenido a lo que está por llegar, a las buenas noticias, a los "no te preocupes todo va a estar bien", a los qie dicen te quiero sintiéndolo, a los que nunca fallan, a todo ello doy la bienvenida.

Porque con el tiempo he aprendido que quien más siente es quien menos demuestra y que el que más habla es el que menos tiene que decir.

Estas experiencias y obstáculos me han hecho abrir los ojos y ser un poquito menos inocente, me han intentado engañar, sí, ¿ y a quién no? Y por supuesto lo han conseguido.
De lo que sí estoy segura es que no voy a volver a mirar al pasado que bastante hizo daño, hoy toca mirar hacia delante y dar gracias de haber podido llegar hasta aquí con mis más y con mis menos pero dispuesta a luchar con todas mis fuerzas.


Laura Isardo.


Nunca llueve a gusto de todos, no hace falta decirlo, esta claro.
Lo que pare ti es bueno, para otro es malo y viceversa y es que no se puede contentar a todo el mundo.
Yo me guío por el corazón y de vez en cuando por la cabeza y en este caso se han puesto de acuerdo, la cabeza pide prudencia y el corazón pide tiempo.
¿Y qué voy a hacer yo ante esto? Obviamente no hay duda, he de hacer aquello en lo que por una vez ambas partes estan de acuerdo,¿ que sea bueno o que sea malo? El tiempo lo dirá.
No vivo para contentar a la gente, vivo para ser feliz, si quieres me acompañas si no, no hace falta.


Laura Isardo.





En mis peores días hay quien consigue sacarme sonrisas e incluso carcajadas.

Yo los llamo ladrones de risas o magos de la felicidad, capaces de hacerte feliz en un momento en el que tu vida es un caos y no le encuentras sentido a nada.

Ladrones porque no está planeado y es tan espontáneo que no te queda remedio alguno, y magos porque de una lágrima son capaces de hacer aparecer la curva más bonita del ser humano que es la sonrisa.
Por suerte guardo en mi cajón de los buenos momentos a mis magos y a mis ladronzuelos que me hacen poner buena cara a los malos ratos y a sonreírle a esta vida que solo es una.
Jamás me cansaré que dar las gracias a estas grandes personas.
Os quiero mucho.


Laura Isardo.





Que curiosa es la vida no? Personas que hasta hace poco eran extrañas y se han convertido en alguien ciertamente importante y, sin embargo, personas que eran realmente importantes en tu vida ahora son como extraños...

Dicen que la vida es así, unos se van, otros vienen, muchos se ausentan para finalmente volver y otros van y vienen constantemente, situación que muchas veces cansa.

El destino es caprichoso escuché una vez, es cierto a mi parecer, tantas veces me he preguntado cómo han llegado ciertas personas a mi vida, en qué momento se decidió y qué función tienen realmente.
Lo único que pido a este mundo loco es no perder el amor por las personas que vinieron para quedarse en mi vida, cuidar a las nuevas y no echar de menos a las que se fueron porque quisieron.


Laura Isardo.





Echando de menos algo que nunca he tenido, es bastante ilógico lo se, pero siempre me propongo retos.

Siendo este uno de mis mayores desafíos he comenzado a vivir sin ti, o al menos lo intento, he dejado de imaginarte conmigo para así mantener los pies en la tierra, he olvidado cuánto me haces falta en mis noches de tristeza y he recordado que me enseñaste a ser feliz con lo que tengo.

Verte y no mirarte, sentirte pero no hablarte, oirte sin escucharte, quererte sin soñarte y soñarte sin querer...
Porque eres tú, aquel que dio parte de su tiempo cuando a mi me faltaban segundos, me diste sonrisas cuando solo había lugar para lágrimas, me diste fuerza cuando era un tallo débil dispuesto a partirse, porque me diste todo el amor que necesitaba...
Y aún me pregunto, por qué? Por qué me elegiste a mi? En qué momento el destino decidió cruzarnos?
Doy gracias porque justo ese día, a esa hora y en ese lugar estábamos tú y yo dispuestos a empezar una relación que cambiaría nuestras vidas.
Te quiero y te echo de menos.
Laura Isardo.

jueves, 25 de abril de 2013

La tristeza me invade por momentos, tristeza por poner como muestra uno de los miles sentimientos que se pasean por mi cabeza a sus anchas.
Por qué siempre pagamos nuestros malos momentos con la gente que menos se lo merece? Es injusto, esas personas aguantan lo inaguantable de ti, están cuando lo necesitas, no se cansan de ti y, si lo hacen, no te lo dicen, y nosotros vamos y pagamos nuestros días de pésimos ánimos con ellos sin darte cuenta de que estás alejándote de tu apoyo incondicional de todos los días.
Maldita lógica, maldito amor... cuanto más quieres, más poder tienes para hacer daño.
Y en el momento en el que te das cuenta de que has metido la pata hasta el fondo, todo se vuelve oscuro y deseas haberte tragado esas palabras una por una y no haberlas pronunciado.
Sé que he sido injusta contigo, pero aun así sigues aguantando día tras día, es por ello por lo que no quiero perderte y es por ello por lo que hoy quiero quererte...
Laura Isardo.

miércoles, 24 de abril de 2013

Que por pensar en ti me he aprendido cada cráter que tiene la luna, pensándote en mis noches y soñándote cada mañana.
La luna me dice que todo saldrá bien y el sol deslumbra mis sentimientos abriendo un interrogante sobre cuánto te quiero y hasta cuándo he de hacerlo.
Ella me ilumina, me guía cada vez que el sol se esconde, mi consejera que, junto con la almohada, son las guardianas de mis mayores secretos, de mis lágrimas y de mis sueños rotos.
En las noches de soledad ella me brinda su compañia y me da el ejemplo de que no importa estar dañada por impactos ya que siempre va a haber alguien que te observe día tras día admirando tu belleza.
Como un astronauta que pisa la luna tú pisaste mi corazón, poniendo tu bandera y dejando tu huella que aún habiendo pasado el tiempo sigue impresa sin atisbo alguno de borrarse.
Laura Isardo.

martes, 23 de abril de 2013

¿Por qué no nos damos cuenta de lo que tenemos hasta que lo perdemos? Hoy, sin ir más lejos, cortaron el agua de mi casa sin avisar, todos los vecinos hemos puesto el grito en el cielo al no poder seguir nuestra rutina de ducharnos, lavarnos los dientes o beber agua. Incluso yo misma notaba que me faltaba algo y eso me ha hecho enfadar, pero más tarde, reflexionando, me he dado cuenta de la suerte que tenemos de vivir donde vivimos y de estar donde estamos. 
Pensar que personas que son como yo o como cualquiera de nosotros han de caminar kilómetros para conseguir un mísero cántaro de agua que , a veces, ni siquiera es potable, que suerte tenemos, ¿no? A la vez me resulta triste que seamos tan egoístas en una necesidad tan básica como es el agua, unos la derrochan y otros dan la vida por unas cuantas gotas...
La vida es injusta, sí, pero nosotros lo ponemos aún más difícil, siendo como somos, pensando como pensamos y actuando nada más que por nuestro bien, ¿ tan complicado es pensar un poco en los demás? Supongo que cuando a uno le sobran los recursos lo demás no importa. 
Para nosotros, en esta sociedad de hoy en día es inconcebible vivir sin este gran recurso como es el agua.
En la vida de cada uno podríamos asociar el agua con las personas que pasan por ella, cuando te acostumbras a alguien y lo pierdes, es cuando te das cuenta del lugar que realmente ocupa.

lunes, 22 de abril de 2013

Sombras.

Está claro que nunca has de fiarte de tu sombra ya que cambia según cambia nuestra posición, la hora, el lugar... Esto ocurre con las personas, en este caso cambian con el tiempo, las experiencias y los daños.
Porque cuando nos persiguen las sombras del pasado intentamos recordar las luces tenues del presente, pero una vez que te atrapan es prácticamente imposible escapar. Olvidar el pasado es un deseo que cualquiera puede poseer pero es a la par imposible, ya lo pidas soplando velas o pestañas, viendo estrellas fugaces o coches amarillos... Olvidar solo está en nuestras manos y es por ello que nos resulta tan difícil, está claro que nos aferramos a los recuerdos por pensar que en aquel tiempo todo habría sido mejor, pero no eres consciente de que te estás perdiendo el presente que en un segundo se va a convertir en un nuevo recuerdo o en una sombra que te va a perseguir.
El pasado fue un regalo, el presente es un tesoro y el futuro es una vasija por modelar siendo tú el alfarero y teniendo tú qie decorarla o bien con sombras o bien con luces.
Laura Isardo.

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